
Santiago: Ser o no ser.
El pasado día cinco de Enero me encontraba junto a unos familiares en la Plaza de España viendo el teatro que nuestro querido Ayuntamiento había traído para disfrute de nuestros pequeños. Después de llevar allí un buen rato pude observar una curiosa escena, nuestro ínclito alcalde, el Sr. Santiago Cuadrado, salió del "Cortijo" y se dirigió a la otra punta de la plaza con intención de ir donde él creyera oportuno. Esto no tendría la menor importancia sino llega a ser porque, a lo largo de todo el recorrido, de una punta a otra de la plaza, y con cientos de barcarroteños en ella ni él se dirigió a nadie, ni ninguno de los allí presentes lo saludó siquiera. ¿Que quiere decir esto?, ¿Gran respeto por nuestro Alcalde o total indiferencia?.
El pasado día cinco de Enero me encontraba junto a unos familiares en la Plaza de España viendo el teatro que nuestro querido Ayuntamiento había traído para disfrute de nuestros pequeños. Después de llevar allí un buen rato pude observar una curiosa escena, nuestro ínclito alcalde, el Sr. Santiago Cuadrado, salió del "Cortijo" y se dirigió a la otra punta de la plaza con intención de ir donde él creyera oportuno. Esto no tendría la menor importancia sino llega a ser porque, a lo largo de todo el recorrido, de una punta a otra de la plaza, y con cientos de barcarroteños en ella ni él se dirigió a nadie, ni ninguno de los allí presentes lo saludó siquiera. ¿Que quiere decir esto?, ¿Gran respeto por nuestro Alcalde o total indiferencia?.





